domingo, 1 de septiembre de 2013

Realidad Gastronómica en la Gran Caracas







Las dos últimas experiencias que he tenido en los restaurantes de la Gran Caracas han sido poco afortunadas. Fui a un restaurante que ofrecen comida criolla y por sugerencia pedí la polvorosa de pollo. Lamentable el plato. La masa no estaba bien, muy salada, y el guiso era más de empanada callejera de carne que del plato de polvorosa. En el segundo restaurante al que fui por recomendación, cuya cava de vino según la recomendación era bien surtida, terminó siendo una decepción. La oferta de vino era regular, muchos de los vino de la carta que se pidieron no se encontraban, y los precios astronómicos. En ambos sitios el precio del plato era exagerado en relación a la calidad de la comida.
Se podría pensar que el problema radica en la situación inflacionaria por la cual estamos pasando. Y echarle la culpa del deterioro de los restaurantes a la actual situación económica. Sin embargo, haciendo un ejercicio de memoria y revisando mis notas de hace 10 año, me encuentro que la situación en el fondo no ha variado mucho. Hace 10 años como ahora han existido buenos restaurante, pero la multitud de restaurantes con platos mediocres y costos elevados siempre se han reproducidos como la mala hierba en la Gran Caracas. Reflexionando sobre este punto, me topé con el artículo de Vladimir Viloria de la sección CARPE VINUM del Universal, escrita en fecha 31/8/2013. Casi qué diría que fue una señal o una coincidencia de las que tanto escribe Paulo Coelho. Les dejo acá un fragmento del artículo

Retórica y tramposa, la realidad gastronómica caraqueña sigue siendo un espejismo. Y se empeña en ello. Poco imaginativa, perezosa, desmemoriada y sin carácter, la poca oferta con pretensiones, en su gran mayoría, no es más que una impostura mal servida, seca de vinos decentes a precios acordes y absurdamente cara. Tristemente, gran parte de nuestros cocineros parecen náufragos perdidos divorciados de la cocina popular tradicional.
http://www.eluniversal.com/vida/130831/carpe-vinum

1 comentario:

  1. Sería un importante servicio al público, conocer el nombre de esos locales. A la situación actual, ciertamente complicada, se unen las constantes agallas y el poco cuidado por la calidad y el servicio.

    La situación con el vino es espantosa. Las cartas son meros adornos, es más práctico muchas veces, preguntar que vinos tienen. Contando, claro está, con que exista alguien suficientemente informado que pueda darnos ese dato. Y los precios de las pocas etiquetas que hay, son una bofetada...

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